Luciano De Crescenzo en su libro “Il Caffè Sospeso”, decía que cuando una persona es feliz en Napoli, paga dos tazas de café. “Quando qualcuno è felice a Napoli, paga due caffè. Uno per sé stesso, ed un altro per qualcuno altro. È come offrire un caffè al resto del mondo”. Una tradición napoletana que se hizo habitual en varias partes del mundo, entre ellas, Chile. Todo eso y más en la siguiente nota.
Caffè sospeso, en español “El café pendiente”
Se dice que la idea del café pendiente tiene origen en el “Quartiere della Salute” (El Barrio de la Salud) en la ciudad de Napoli. Cuando un cliente deja pagado un café para un desconocido que no tiene el dinero para comprarlo o que simplemente, tuvo un mal día y necesita tomar un café.
El cliente debe de mencionar al barista que dejará un caffè sospeso. Es decir que no solamente pagará su café, sino que uno adicional, dejando el segundo en calidad de “pendiente”.
La leyenda dice que un señor iba a varios bares de Napoli a tomar café con la idea de conocer gente, además de eso, cuando llegaba el momento de pagar, este señor dejaba unas cuantas monedas de más y cuando le preguntaban por qué lo hacía. Él contestaba “È un sospeso”.
Ahora, también hay otras teorías relacionadas. Entre ellas, hay una que hace mención a una persona que estaba muy feliz, con ganas de celebrar o que había empezado muy bien su día. Era tal su felicidad que tomaba su café y dejaba pagado otro para alguien que no tuviese los medios para costearlo.
También se dice que la tradición se originó durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando las personas con los medios económicos podían tomarse su café y dejar otro pagado.
La última teoría de la que se tiene referencia es más divertida. Pues nace producto de una discusión entre un grupo de amigos cuando llegaba el momento de pagar la cuenta. En donde uno de ellos decía que estaba pagando de más, pero que ese “de más” servía para dejar pagado el café de un desconocido o para él mismo, pero para otro día.
Il Caffè Gambrinus de Napoli
Hace ocho años, en la entrada del Il Caffè Gambrinus se instaló una cafetera gigante donde los clientes podían dejar las boletas del caffè sospeso. La tradición napoletana resurgió en este café por motivos de la crisis económica. Este café en el 2011 creó una red de bares que se unieron a esta causa. Para mayores informaciones, los invitamos a revisar el sitio web retedelcaffesospeso.
Como las buenas ideas son dignas de ser copiadas, Milano se sumó en el “M’ama Milano”, mientras que en Firenze se encuentra el “l’Alinari Cafè”.
Chile se sumó a la causa
Chile no se quedó atrás y ya desde el 2013 encontramos el caffè sospeso en nuestro país. Todo comenzó a través de las redes sociales, lo que incentivó a varios locales a sumarse.
El primer café que se sumó en Chile se encuentra en Valparaíso. Al comienzo fue todo un desafío, pues mucha gente pensaba que el café podría llegar a las manos incorrectas.
La iniciativa llegó a Chile gracias a un grupo de amigos que vio la idea en Argentina. Los resultados fueron inesperados, a fines del 2014 ya había 100 cafeterías con esta modalidad.
Los invitamos a investigar sobre este tema y a recomendar cafeterías que tengan el “café pendiente” en nuestro país.
Y ustedes, si fueran dueños de una cafetería ¿implementarían el caffè sospeso?
