Cinque Terre, cinco pueblitos ubicados en la Liguria, cuatro de ellos con el mar a sus pies, uno ubicado en la cima de una colina. Sin duda, estas cinco tierras van a quedar guardadas en sus corazones y no solo por la belleza de sus callecitas, sino que también por los colores de sus casas, los senderos y su magnífica comida.
Los pueblos de Cinque Terre se conectan
Llegar a Cinque Terre nos deja con el corazón en la mano, los colores se intensifican y quedamos en silencio. Hay varias maneras de llegar a este pintoresco lugar, ya sea en auto, estacionándonos en lo alto o en tren, pero si nos queremos maravillar más aún, recomendamos usar el vaporetto, un barco que sale desde varios puertos de la región. El parque tiene más de 120 kilómetros de sendero. Cuenta con unas 48 rutas, aquí les dejaremos algunas de ellas.
Senderos y paseos que hay que hacer al menos una vez
Monterosso – Vernazza: el sendero comienza en el casco antiguo de Monterosso y está demarcado con color blanco y rojo, se cruzarán con viñedos y cítricos. Cuando estén por llegar a Vernazza el camino comenzará a descender y se encontrarán plantaciones de olivos y de a poco ingresarán al pueblo.
Vernazza – Corniglia: vamos dejando Vernazza rápidamente, ya que en poco tiempo vamos a llegar al mirador “Punta Palma”, el camino sigue con unas cuantas subidas y bajadas viendo olivos, viñedos y prados llenos de flores. Si seguimos por este sendero, llegaremos luego de una última subida a Corniglia. Esta se encuentra a 100 metros sobre el nivel del mar.
Manarola – Volastra – Corniglia: ahorráremos un poco de tiempo y tomaremos un bus que nos lleva de Manarola a Volastra, continuando a Corniglia, el camino los llevará por unas antiguas terrazas de aceitunas y viñedos. La caminata es relativamente sencilla hacia Corniglia, un pueblo escondido encaramado en un acantilado.
Manarola – Riomaggiore: este es el sendero más característico de Cinque Terre, aunque es más conocido como “Via dell’Amore”, atravesarán suelo rocoso, donde podrán sentarse a ver el mar. Les recomendamos hacer este paseo cuando comienza a anochecer para que sus fotos salgan aún mejor. Por este camino podrán acceder a una pequeña playa. Este sendero está cerrado desde el año 2012, pero se prevé su reapertura durante el 2023.
Riomaggiore – Portovenere: este es uno de los más desafiantes recorridos, ya que comienza con un duro ascenso. Caminando entre bosques de pinos del Santuario de Montenero del siglo XV. Al llegar a la cima verán el comienzo de La Spezia. Iniciando luego un descenso junto a un acantilado, seguirán bajando y se encontrarán con Portovenere, que, si bien no pertenece al parque de Cinque Terre, podemos acceder a través de él.
Cinque Terre los va a cautivar también por su gastronomía
Uno de los grandes fuertes de Italia es su comida y en Cinque Terre lo podrán notar, el aroma del mar se acentúa, como en ningún otro lugar costero. Es por eso que les abriremos un poco el apetito. Riomaggiore es popular por su Fritto Misto (fritura mixta). Lo increíble de este “cucurucho” es que se lo van comiendo mientras caminan o en su defecto, se pueden sentar en algún lugar. Dentro de esta apetitosa preparación, encontrarán anchoas, papas y calamares fritos.
Siguiendo en Riomaggiore, pregunten por el bar “Bar e Vini a Piè de Mà” y en Manarola por el “Nessun Dorma”. Dos lugares realmente increíbles para poder hacer el famoso aperitivo italiano. El helado lo tienen que probar en Corniglia y es que “Alberto Gelateria” se lleva la delantera. “Trattoria Gianni Franzi”, en Vernazza es el lugar indicado para “un piatto di trofie al pesto” y en Monterosso, la parada es casi que obligada para una maravillosa focaccia, en nuestro lugar favorito: “Il Fornaio”.
