Pablo Peragallo es un nombre reconocido en la comunidad italiana de Valparaíso. La razón: ha trabajado toda su vida en aportar a la difusión de la italianidad. Todo su trabajo se vio reconocido al ser nombrado Cavaliere dell’Ordine della stella d’Italia, Ciudadano e Hijo Ilustre de Valparaíso y Cittadino Onorario di Camogli, Italia.
Su historia familiar
Su abuelo se llamaba Emanuele Peragallo quien nació en 1855 y que debió enrolarse en Génova. Navegó por innumerables rutas en la nave Bertino, incluyendo el Cabo de Hornos. Mientras estuvo en el sur de Chile, la nave casi zozobra debido a una fuerte tempestad. Se dirigieron hasta el Callao para reparar la nave, pero no siendo posible retornaron a Italia. Tiempo después, junto a su esposa Maria Queirolo llegan a Valparaíso buscando un nuevo rumbo para sus vidas. Se trasladan a Limache y luego a Villa Alemana comprando el fundo Los Moscoso. Su padre, Pedro Humberto Peragallo Queirolo nació en 1893 en Limache. Vivió en el barrio El Almendral de Valparaíso siendo un reconocido agente comercial y muy relacionado con la comunidad italiana. Se casa con María Mercedes Silva teniendo un único hijo: Pablo Peragallo Silva.
Pablo Peragallo tiene 73 años, con estudios en Arquitectura de la Universidad de Chile. Siendo joven fue invitado a bogar en la sociedad deportiva Canotieri de Valparaíso que lo vinculó a sus raíces. Realizó su ciudadanía italiana y quiso hacer el servicio en Europa, pero su mamá le dijo que no, porque era hijo único. Compartió mucho con la colonia árabe y española. Integrante de la Dante Alighieri, socio de los Profesionales de origen italiano y socio de la Inmobiliaria Casa Italia. Siempre colaborando de alguna manera y siempre en esa búsqueda de sus raíces italianas. Casado con una porteña a la que quiere mucho y quien lo acompaña, Angélica de las Mercedas Vega.
El importante aporte de Pablo Peragallo
Entre sus aportes más significativos se encuentran la colocación de una placa de mármol en el monumento de Cristóbal Colón por los 400 años de Valparaíso. Una segunda por los 500 años del descubrimiento de América y una tercera placa para el jubileo. Formó parte de la comisión para el término de la obra de la Iglesia Don Bosco y se involucró en la defensa del traslado de la Scuola italiana a Concón. Fue el artífice del Mirador Ciudad de Camogli, en 2002 en el cerro Yungay. Es el creador de la Ruta italiana barrio Almendral, cuyo importante colaborador es el periodista Ignacio Milies, proyecto que se compartió con la Ilustre Municipalidad de Valparaíso y la Scuola Italiana, además fue protagonista del mejoramiento del Parque Italia de Valparaíso.
Participó en la gestión y colocación del busto de Gabriela Mistral por los 60 años del Premio Nobel de literatura donado por el alcalde de Paihuano a Valparaíso. Esto recordando además su lazo con la Liguria como Cónsul Honoraria de Chile. Se suma la instalación de una placa institucional a razón de los 20 años del Mirador. En 2007 se realiza la colocación de una cruz de ocho metros de alto. En el mismo año se coloca la Madonna della Guardia. En Santiago realizó la gestión personal del saludo de Valparaíso al presidente de Italia Oscar Luigi Scalfaro. Posteriormente realizó el saludo a otro presidente de Italia, Giorgio Napolitano en su visita a Valparaíso. El mandatario firmó el libro de visitas en la sala Dante Alighieri en la Biblioteca Severin de Valparaíso. También realizó una intervención en el Congreso a razón de los 150 años de la unificación italiana.
El encuentro con Camogli
Realizó una extensa investigación sobre su familia en Italia, visitando bibliotecas y empapándose de toda la información que recibía. Nos cuenta que fue hasta Liguria para entregar unos documentos al Museo Marítimo de Camogli. En el lugar se encontró con una fotografía del barco de su abuelo, el Bertino. Le regalaron un libro en el que se lee la dedicatoria “Con todo cariño a Pablo Peragallo chileno de Camogli”. Esto lo marcó hasta el día de hoy y se emociona al recordarlo. Fue un viaje de reencuentro con sus raíces que le llenó el corazón.
En nuestra conversación nos cuenta una anécdota histórica, cuando vino Giuseppe Garibaldi a Chile, las damas italianas de la época le regalaron un tricolor. Garibaldi se lo lleva y se la entrega a su amigo alférez, Simone Schiaffino, convirtiéndose en “el sagrado estandarte de la legión de los mil”. Pablo Peragallo se mantiene activo y con varios planes en su mente relacionados con un libro, Roma y Vigonza. A pesar de sus variados problemas de salud, se mantiene activo y optimista, nos dice “lo que yo pueda hacer, lo hago con mucho cariño, para dejar una historia y una semilla a través de todos ustedes”.
Autor imagen de portada: Pablo Peragallo.
