Todavía parece increíble, pero el mes que viene se cumplirá un nuevo aniversario, el segundo, de la muerte de Raffaella Carrà. La artista dejó de existir a los 78 años tras una larga enfermedad. Pero no estamos aquí para recordar momentos tristes, todo lo contrario. Este mes, el 18 de junio es un nuevo aniversario de su cumpleaños. ¿Qué mejor idea que recordar a Raffaella por lo que fue y lo que nos dejó? Nada mejor que celebrar su cumpleaños al ritmo de su música, recordando sus hazañas por Latinoamérica o sus anécdotas en Hollywood. Bien, en esta nota te contaremos algunas de ellas. ¡Acompáñanos a descubrirlas!
Raffaella Maria Roberta antes de ser Raffaella Carrà
Así era el nombre de pila de la Carrà, aunque su apellido era Pelloni. Fue en 1943, en el medio de la Segunda Guerra Mundial cuando la niña llegó al mundo. Era 18 de junio y faltaban pocos días para el comienzo del verano. Ocho años después, los Pelloni se radicaron en Roma por cuestiones laborales. Fue allí que la pequeña Raffaella comenzó a tomar clases de baile en la Academia Nacional de Danzas de Italia. No pasó demasiado tiempo hasta que la niña comenzó a destacarse por su carisma y su simpatía.

Mario Bonnard, Public domain, via Wikimedia Commons
Fue así que a poco de llegar a Roma, cuando solo contaba con nueve años obtuvo un pequeño papel en la película Tormento del Passato. Desde ese momento, para perfeccionarse cada vez más, Raffaella comenzó a estudiar cinematografía también en Roma. Su debut como profesional como actriz fue en 1960 con la película La lunga notte del 1943.
Serenata para la tierra de uno
A mediados de los 60 y después de varios papeles actorales en Italia, Raffaella decide dar el salto y llegar a Hollywood. Allí ya brillaban varias de sus compatriotas como Gina Lollobrigida, Sophia Loren, Virna Lisi y Claudia Cardinale. Sin embargo, las luces y el glamour de la meca del cine mundial nunca terminaron por cautivar su atención. Poco tiempo después de participar en una película con Frank Sinatra y teniendo aún en pie varias ofertas para actuar en películas y series, emprendió el regreso a Italia. En Italia, el panorama no fue muy distinto; ni bien pisó el país las ofertas para trabajar se le amontonaron en la puerta. Un programa de Nino Ferrer fue la apuesta que eligió y en él su ya crecida popularidad siguió aumentando.
Un cambio de apellido y un cambio de rumbo
A el nombre de Raffaella Pelloni le faltaba pasión y a Raffaella como actriz, también. Sin embargo, los primeros años de la década del 70 llegaron como una revelación. Gracias a la ayuda de un director artístico nació Raffaella Carrà. El nombre resumía el de dos famosos pintores italianos: Rafaele Sanzio y Carlo Carrà. Paralelamente, la artista decide alejarse de la actuación y dedicarse de lleno a eso que tanto la apasionaba: conducir, cantar y bailar. La RAI la contrató para presentar Canzonissima durante varias temporadas. Cuando el Vaticano inició una campaña en su contra por considerarla demasiado atrevida, la Carrà emprendió una gira por Italia. Para 1975, sus actuaciones comenzaron a disiparse por toda Europa. En la década del 80 le llegó el turno a Latinoamérica. En 1982, participó de la XXIII edición del Festival de Viña del Mar y allí se consagró como Reina del Festival.
Raffaella Carrà hoy, un ícono de la cultura italiana
No hay evento en el que no suene una canción de Raffaella Carrà. La temática de muchas de ellas estaba relacionada con el sexo, la libertad para amar a quien uno quisiera y para elegir cómo vivir su vida. Por eso, para los sectores más conservadores de la iglesia y otras instituciones su música era polémica y repudiable. Sin embargo, fue más el apoyo que recibió que el rechazo.

Florencia Claes, CC BY-SA 4.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0, via Wikimedia Commons
Por ser una de las pocas artistas que se animó a tocar esos asuntos y más aún, a cantar sobre ellos, se convirtió en un emblema de la liberación femenina y también, en una de las artistas más queridas por la comunidad LGBT. Hoy Raffaella Carrà tiene tal relación con Italia que hasta hubo un proyecto para acuñar una moneda con su cara. Veremos en qué queda. Por lo pronto, en mi casa suena “Tanti Auguri“ y voy a bailar.
Créditos imagen de portada: Pablo Stucchi, CC BY-SA 4.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0, via Wikimedia Commons



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