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HISTORIAS RELATOS

Navidad durante la Segunda Guerra Mundial

Guerra - Luces Navidad

La Segunda Guerra Mundial azotó a Italia, la comida escaseaba, los niños jugaban en silencio. Enia Giordani era una niña que vivía en Lerici (Liguria), cada día estaba más delgada, su padre había sido prisionero de guerra y llevado a Estados Unidos. Sin embargo, la Navidad estuvo igualmente presente para renovar la esperanza.

La familia se separa durate la Segunda Guerra Mundial

El padre de Enia era Guglielmo Giordani quien fue tomado como prisionero de guerra y llevado a Estados Unidos. Durante el tiempo que duró la guerra Enia con su hermana, Carla y su madre Neide, adelgazaban cada vez más, ya que el alimento comenzaba a escasear. Neide trabajaba en el puerto de La Spezia, una localidad que queda en Liguria casi al confín con la Toscana. Ella conseguía lo que podía para que sus hijas pudiesen comer, el dinero por esos años había perdido su valor y en ocasiones no llegaba cuando debía. Razón por la cual, las castañas se convirtieron en la principal fuente de alimento, pues las hacían en diferentes versiones, tanto saladas, como dulces.

La Navidad de Enia

Entre las pocas ropas que tenía, Enia quien entonces tenía unos trece años, logró encontrar algo para “capear” las bajas temperaturas, así fue como partió rumbo a la iglesia de la mano de Neide y Carla, quien tenía unos cuantos años más que ella. Por esos años en Italia se acostumbraba a ir a la misa de Navidad en la noche, lo que en Chile se conoce como “La misa del Gallo”. El frío se sentía, las calles estaban llenas de nieve, pero para Enia estar con su hermana y madre la hacía sentir más tranquila.

Guerra - Iglesia

Neide se sentó entre sus dos hijas y cuando finalizó la misa, apretó fuerte la mano de cada una, las miró a los ojos, los que estaban llenos de lágrimas y les dijo “Esto es todo lo que les puedo regalar”. Se unieron las tres en un abrazo. En Italia para la noche de Navidad se estila entonar un villancico y esa oportunidad, no fue la excepción y cantaron el villancico que lleva por título “Tu scendi dalle stelle” que hace referencia al nacimiento de Jesús. El villancico entonado y el apretón de Neide, fue uno de los recuerdos más importantes para Enia.

Guerra - Nacimientoo

Pasó el tiempo y Enia sintió que alguien llamaba a la puerta de su casa, la Guerra ya había finalizado. Ella, con catorce años fue a abrir la puerta y vio a un señor alto y muy delgado que le dijo: “Ciao amore!” (Hola tesoro), a lo que ella le contestó “Chi sei?” (¿Quién eres?), el señor con los ojos llenos de lágrimas le dijo “Non ti ricordi di me? Sono tuo padre” (¿No te recuerdas de mí? Soy tu padre). Habían pasado tantos años que Enia no recordaba a su propio padre, claro está, se lo arrebataron y ahora finalmente volvía.

Un nuevo mundo

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Enia junto a su familia se trasladan a Chile. Aquí se establecieron y a los meses, nació Angela, la hermana pequeña de Enia. En adelante durante las navidades siguientes la familia Giordani entonaba el villancico italiano, el que también se cantaba en la misa del Stadio Italiano. Esto ocurre hasta hoy en día gracias al Padre Pepe, también italiano como Enia, a quien su madre nuevamente solo le pudo regalar el apretón de manos.

Guerra - Manos

Enia dejó en sus hijas el legado del “apretón de manos”, el que demuestra el afecto que se le puede tener a alguien. Sus hijas, Ana Carla y Silvana lo aplican con sus maridos, quienes a su vez lo hicieron suyo. Carlos y Ana Carla, sienten el mismo amor por la tierra de sus antepasados, tanto así que a sus hijas Silvana, Francesca y Valentina le transmitieron el “apretón de manos”, el que tuvo su origen en una fría Navidad durante la Segunda Guerra Mundial.

Navidad durante la Segunda Guerra Mundial ultima modifica: 2020-12-25T08:00:59-03:00 da Vale Brignole Di Monte

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